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Sepsis neonatal:
condición prevenible

El Estreptococo Grupo B es la principal causa de sepsis y muerte neonatal evitable — y en mi práctica, en más de 14 años, nunca he tenido un solo caso.

El Estreptococo Grupo B es una bacteria que los veterinarios conocen bien como causante de mastitis en el ganado lechero — de ahí su nombre científico agalactiae, "sin leche". Para la madre embarazada sana casi nunca causa problemas; para el recién nacido inmaduro, puede ser mortal. La buena noticia: su prevención es sorprendentemente sencilla.

Lo esencial en 30 segundos El Estreptococo Grupo B (SGB) coloniza asintomáticamente la región ano-vulvar del 10–30% de las mujeres embarazadas. Se detecta con un cultivo vagino-rectal entre las semanas 35–37. Si el resultado es positivo, se administra antibiótico durante el trabajo de parto — y la infección neonatal prácticamente no ocurre. A nivel global, menos de la mitad de las embarazadas son cultivadas.

¿Cómo llegó el SGB a ser un problema obstétrico?

En 1934 se describió como causante de tres casos de muerte materna por fiebre puerperal. Luego se descubrió su asociación con la infección del recién nacido — la sepsis neonatal y la muerte neonatal. Desde los años 90 existen pautas claras para detectarlo y manejarlo, con altísimas tasas de éxito.

Lo increíble es que en pleno siglo XXI, en el mundo en general, menos de la mitad de las mujeres embarazadas son cultivadas para detectar este germen — y muchas ni siquiera son tratadas correctamente aún sabiéndolas positivas.

El SGB en la madre

Siendo una bacteria poco agresiva, rara vez ocasiona infecciones en mujeres fuera del embarazo o del puerperio. En el período posparto puede causar endometritis, miometritis, infección de herida operatoria o peritonitis — la gran mayoría de las pacientes responde bien al tratamiento, y la mortalidad es muy baja cuando se establece atención oportuna.

El SGB en el recién nacido

Para el neonato la historia es completamente diferente. Su inmadurez inmunológica hace que la contaminación con este agente conduzca a una infección severa que pone en peligro su vida. Se presenta de dos maneras:

Inicio temprano — primeros 7 días
Por paso de la bacteria al líquido amniótico (corioamnionitis) o contaminación durante el parto vaginal. El 70% de los casos se manifiesta en las primeras 24–48 horas: fiebre, letargo, dificultad respiratoria, ictericia, hipotensión, neumonía, meningitis. Mortalidad actual: ~6% (en 1977 era 50%).
Inicio tardío — 7 a 90 días
Ocurre en promedio a los 24 días de vida. La manifestación más frecuente (85%) es la meningitis. No se conoce exactamente cómo se adquiere. Mortalidad: 10%. Puede dejar secuelas neurológicas hasta en el 50% de los bebés afectados.

¿Es una bacteria muy peligrosa?

En realidad es una bacteria bastante "estúpida" — casi todos los antibióticos de uso actual son sumamente efectivos contra ella. El problema no es la resistencia, sino la oportunidad: si permitimos su entrada en un individuo inmaduro sin defensas propias, la bacteria puede hacer estragos con muy poca respuesta al tratamiento. La clave es no dejarla entrar.

En mi experiencia clínica En más de 14 años de práctica obstétrica no he tenido un solo caso de infección neonatal por SGB en mis pacientes. La razón es simple: cultivo al 100% de mis embarazadas entre las semanas 35–37, y trato correctamente a todas las que resultan positivas durante el trabajo de parto.

Cómo se previene: el cultivo vagino-rectal

La prevención es sorprendentemente sencilla. Se toma un cultivo de la región anogenital entre las semanas 35–37.6 del embarazo. El procedimiento dura 10 segundos: un hisopo estéril se introduce y frota suavemente en el introito vaginal y luego en los primeros 1–2 cm del canal anal. Sin espéculo. Sin dolor. El resultado estará disponible en 3–7 días.

  • Si el cultivo es negativo: tranquilidad. Sin tratamiento necesario.
  • Si el cultivo es positivo (10–30% de las mujeres): ningún antibiótico antes del parto — el tratamiento se administra durante todo el trabajo de parto, hasta que el bebé nace.

¿Por qué no tratar antes del parto?

La pregunta es muy razonable. La razón: las pacientes tratadas antes del parto se recolonizan con la bacteria, y el médico llega al parto creyendo que el riesgo ya fue eliminado — y ocurre la infección del bebé. El esquema correcto es siempre el tratamiento intraparto. Cuando hay dudas o no se obtuvo el cultivo, se inicia tratamiento antibiótico profiláctico empírico de igual manera.

¿Y si voy a tener una cesárea?

Según las pautas ACOG 2019, toda paciente debe ser cultivada igualmente, porque si se produce una rotura de membranas antes de la cesárea, el bebé podría infectarse por ascenso bacteriano. Sin embargo, en la mayoría de las cesáreas electivas sin rotura de membranas el riesgo de transmisión es prácticamente inexistente — y además, toda paciente de cesárea recibe antibióticos profilácticos antes del procedimiento, lo que cubre el riesgo incluso si no se conoce el estado de portadora.

Señales de alarma en el recién nacido — busca atención urgente Fiebre o temperatura baja · no quiere comer o succiona muy débil · letargo inusual, difícil de despertar · dificultad respiratoria o quejido al respirar · coloración grisácea, moteada o ictericia intensa · convulsiones. Ante cualquiera de estos signos en los primeros días de vida, ve a urgencias de inmediato.
▸ Datos epidemiológicos

El SGB ocasiona en EE.UU. aproximadamente 1.200 casos de enfermedad invasiva de inicio temprano por año. El 70% ocurre en bebés nacidos a término. La tasa de letalidad es del 4–6% en bebés a término y sube al 20–30% en prematuros de 33 semanas o menos.

En países donde el cultivo prenatal es rutinario, la incidencia de sepsis neonatal de inicio temprano ha disminuido notablemente. En Venezuela se estima que menos del 50% de las embarazadas son cultivadas — la cifra exacta es desconocida en el sector público y muy variable en el privado. En mi consulta: 100%.

Cerca del 10–30% de las mujeres adultas sanas son portadoras asintomáticas del germen. El contacto neonatal con SGB puede conducir a infección grave y muerte del recién nacido si no se previene ni trata apropiadamente.

Prevención de la sepsis tardía

La prevención de la forma tardía es más difícil y menos efectiva, porque no se conoce exactamente cómo el bebé adquiere la bacteria después del parto. Las medidas disponibles son las generales de protección neonatal: lavado de manos estricto, lactancia materna (que aporta anticuerpos protectores), y limitar la exposición del recién nacido a personas con infecciones activas.

¿Tienes el cultivo SGB al día?

Si estás entre las semanas 35 y 38 y aún no lo has hecho, agenda tu consulta. Es un examen de 10 segundos que puede marcar la diferencia para tu bebé.

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