Eclampsia:
convulsiones hipertensivas
de la embarazada
El grado más severo de la hipertensión del embarazo. Aparece de manera brusca e inesperada — como un rayo — en una paciente con preeclampsia.
Eclampsia (del griego eklampsis: destello brusco) es la complicación más temida de la preeclampsia. Se manifiesta como convulsiones severas de aparición súbita e inesperada y obliga a interrumpir el embarazo una vez estabilizada la madre, sin importar la madurez del bebé. La vía del parto (vaginal o cesárea) depende de las condiciones obstétricas de cada caso; si la situación del cuello uterino y del bebé lo permite puede ser vaginal, y si no, cesárea.
La eclampsia puede ocurrir antes del parto (cerca de la mitad de los casos), durante el trabajo de parto o en el posparto (hasta 6 semanas después, aunque lo más frecuente es en los primeros días). Por eso la vigilancia de la presión arterial y de los síntomas de alarma no termina con el parto. Toda convulsión en la embarazada es eclampsia hasta demostrar lo contrario. La única cura es la interrupción del embarazo.
Síntomas premonitorios — actuar antes de la convulsión
En presencia de preeclampsia, estos síntomas sugieren riesgo inminente de convulsión:
- Dolor de cabeza intenso (50–75 %)
- Alteraciones visuales: "estrellitas", visión borrosa, fotofobia (19–32 %)
- Dolor intenso en la boca del estómago (epigastrio)
- Trastornos mentales o neurológicos
¿Qué hacer ante una convulsión eclámptica?
En condiciones fuera del hospital, ante personal no entrenado:
- Proteger la vía aérea y evitar lesiones corporales
- NO introducir nada en la boca — ni cartera, ni billetera, ni cuchara ni dedos. Es una maniobra peligrosa: puede romper dientes, obstruir la vía aérea o causar mordeduras graves. La lengua no se "traga".
- Girar a la paciente de lado (decúbito lateral izquierdo) para evitar broncoaspiración
- Retirar objetos cercanos y almohadillar la cabeza; no sujetar ni inmovilizar por la fuerza
- Llevar de manera inmediata a un centro con capacidad para cesárea de emergencia, terapia intensiva adultos y cuidados intensivos neonatales
- Llamar a emergencias de inmediato. Durante la convulsión, proteger de golpes (retirar objetos cercanos), aflojar la ropa y colocarla de costado, de preferencia sobre el lado izquierdo, en cuanto sea posible; no introducir nada en la boca. No intentar detener la convulsión ni dar medicamentos o líquidos: suele ceder sola en 1 a 3 minutos. Anotar la hora de inicio y la duración, y vigilar su respiración; si dura más de 5 minutos o no recupera la conciencia, avisarlo a emergencias. El anticonvulsivante (sulfato de magnesio) se administra en el hospital
Manejo médico inicial
- Soporte cardiovascular y respiratorio
- Prevenir nuevas convulsiones con sulfato de magnesio
- Control tensional urgente para evitar lesión del sistema nervioso central
- Diagnóstico y manejo de complicaciones asociadas
- Interrupción del embarazo por la vía más apropiada
Tras una convulsión eclámptica el tratamiento es el parto. Primero se estabiliza a la madre (sulfato de magnesio, control de la presión arterial, oxígeno) y luego se interrumpe el embarazo sin demora, aunque el bebé sea prematuro; si es posible, se administran corticoides para madurar los pulmones fetales sin retrasar el nacimiento. Prolongar el embarazo con vigilancia hospitalaria solo se considera en casos seleccionados de preeclampsia con criterios de severidad que NO han tenido convulsiones ni otras complicaciones graves.
¿Puede repetirse?
El riesgo de volver a sufrir preeclampsia/eclampsia en futuros embarazos varía entre 12.5 y 50 % dependiendo de la severidad del episodio anterior y la presencia de hipertensión residual, diabetes u otras condiciones.
Prevención
- Control preconcepcional antes de buscar el próximo embarazo
- Control prenatal precoz e ininterrumpido
- Control de enfermedades crónicas previas
- Aspirina preventiva si hay factores de riesgo (los criterios están en el artículo sobre preeclampsia)
- Suplemento de calcio (1,5–2 g/día) si la ingesta dietaria es baja, según indicación médica
- Control de la presión arterial a las 72 horas y a los 7–10 días del parto si hubo preeclampsia o hipertensión (la eclampsia puede ocurrir hasta 6 semanas después del parto)
📷 Imágenes de referencia
¿Tuviste preeclampsia en un embarazo anterior?
El siguiente embarazo requiere planificación cuidadosa. Lo revisamos juntas desde antes de concebir.
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