Hipertensión
y embarazo:
generalidades
La complicación médica más frecuente del embarazo. Cuatro categorías distintas con comportamientos y riesgos muy diferentes entre sí.
La hipertensión arterial (TA ≥140/90 mmHg) complica aproximadamente entre el 5 y el 10 % de los embarazos. El término "Hipertensión Inducida por el Embarazo" es útil pero impreciso — la clasificación actual distingue cuatro categorías con implicaciones muy distintas.
Las cuatro categorías son: Hipertensión Crónica (previa al embarazo), Preeclampsia–Eclampsia (exclusiva del embarazo), Preeclampsia sobreañadida a HTC (la combinación más riesgosa), e Hipertensión Gestacional (la más leve). Solo la preeclampsia–eclampsia y la hipertensión gestacional desaparecen al terminar el embarazo (la presión suele normalizarse en las primeras 12 semanas posparto). La hipertensión crónica, con o sin preeclampsia sobreañadida, persiste después del parto y requiere seguimiento.
Las cuatro categorías
Hipertensión Crónica — consideraciones especiales
Las pacientes hipertensas crónicas tienen mayor riesgo de preeclampsia, eclampsia, síndrome de HELLP, prematuridad, bajo peso fetal y muerte fetal intrauterina. Los fármacos más usados y considerados seguros en el embarazo son el labetalol y la nifedipina de liberación prolongada; la metildopa es otra alternativa. Hoy se recomienda iniciar el tratamiento cuando la presión llega a 140/90 mmHg o más, con meta por debajo de 140/90. Los inhibidores de la ECA (enalapril, captopril, lisinopril), los antagonistas de angiotensina II (losartán, valsartán, etc.) y la espironolactona NO deben usarse en el embarazo: si los tomas, consulta antes de buscar el embarazo o apenas lo sepas. El atenolol se evita por su asociación con restricción del crecimiento fetal.
Hipertensión Gestacional — conducta
La hipertensión gestacional leve suele manejarse sin medicación, con control frecuente de la presión (en casa y en consulta), laboratorio y vigilancia fetal. No se recomienda el reposo estricto en cama; sí evitar el esfuerzo excesivo y descansar lo necesario. Si la presión sube a 160/110 mmHg o más, o aparecen signos de preeclampsia, se requiere atención urgente y tratamiento. No se recomienda prolongar el embarazo más allá de la semana 37 por el riesgo de progresión a preeclampsia. Vigilancia estrecha en cada consulta.
Aspirina preventiva
Aspirina 81 mg diaria, antes de acostarse, iniciada entre las semanas 12 y 28 (idealmente antes de la 16) y continuada hasta el parto (o hasta la semana 36 según el protocolo que se use) si existe una condición de alto riesgo o dos de riesgo moderado — mismas indicaciones que para preeclampsia.
Toda paciente hipertensa crónica que planifique un embarazo debe hacer un control preconcepcional para ajustar su medicación, evaluar el estado de sus órganos diana y discutir los riesgos específicos de su caso antes de concebir.
¿Eres hipertensa y planificas un embarazo?
El control preconcepcional es el paso más importante que puedes dar. Lo organizamos juntas.
Agendar consulta